Escribe para alguien que está de pie
Una audioguía no es un ensayo ni una cartela. El oyente está de pie, con el móvil, mirando un objeto y puede marcharse. Usa frases más cortas, nombres y fechas de uno en uno y una primera frase que se gane la siguiente.
Lee el borrador en voz alta, de pie y con el teléfono. Donde tropieces, el visitante dejará de escuchar.
Cuánto debe durar cada parada
La mayoría funciona entre 60 y 90 segundos, unas 150–230 palabras. La introducción de una sala puede durar 30 segundos y un objeto excepcional hasta dos minutos. Más suele significar dos paradas.
- Introducción de sala: 20–40 segundos
- Objeto normal: 60–90 segundos
- Objeto estrella: hasta 2 minutos
- Ruta infantil: 30–45 segundos
Empieza por el objeto, no por el contexto
No abras con dos siglos de historia. Nombra lo que el visitante mira, señala un detalle concreto y después explica su historia y relevancia. Así el ojo tiene una tarea y el audio pertenece a ese objeto.
Escribe pensando en la traducción
El texto inglés será la fuente de las demás versiones. Modismos, juegos de palabras, referencias culturales y metáforas deportivas cuestan tiempo y pierden fuerza. Deja margen porque las traducciones suelen ser más largas.
- Evita modismos y juegos de palabras
- Mantén coherentes los nombres propios
- Deja margen de duración
- Marca los términos que no deben traducirse
Cuenta lo que una cartela no puede
Leer el texto de pared no justifica el audio. La voz transmite tono, duda, humor, pausas y opinión; también puede incluir una máquina funcionando o historia oral. Pregunta qué puede sonar aquí que no podría verse.
Revísalo antes de grabar
Corregir texto es barato; volver a grabar once traducciones no. Un especialista revisa exactitud, un lector externo claridad y la comunidad pertinente el material cultural. Lee la versión final en voz alta en el lugar.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas palabras tiene una parada de dos minutos?
Unas 300 a 150 palabras por minuto. La mayoría funciona mejor con 150–230 palabras, es decir, 60–90 segundos.
¿Deben escribir el guion los comisarios?
A menudo sí, porque conocen la colección. Añade un lector sin conocimientos previos para detectar supuestos ocultos.
¿Podemos reutilizar las cartelas existentes?
Sirven como fuente de datos, pero leídas suelen ser audio débil. El tono, ritmo y apartes hacen que escuchar merezca la pena.
¿Hace falta un guion distinto por idioma?
No. Escribe un texto fuente sólido y tradúcelo; los guiones separados multiplican trabajo e incoherencias.
Facilita la visita
Journey Pal ayuda a museos, sitios patrimoniales, zoológicos y atracciones a ofrecer audioguías y traducciones mediante códigos QR, sin descargar una aplicación.

