Dónde funciona de verdad
Ayuda al personal a entender consultas, crea borradores de información operativa y acelera una traducción que luego edita una persona. Cuanto más clara la fuente, mejor el resultado.
Dónde falla en público
Nombres, términos indígenas, ambigüedad histórica, contexto sensible y tono son riesgosos. Una frase fluida puede ser falsa y parecer entonces la voz oficial del museo.
No encargues el trabajo al visitante
Pedir que fotografíe y traduzca cada panel transfiere trabajo, datos y riesgo de error al grupo que quieres recibir. Un idioma preparado es más sencillo y fiable.
El punto medio práctico
Usa traducción automática como borrador, un editor humano para el idioma y otro revisor para nombres, tono y sentido. El contenido indígena y sensible debe trabajarse con la comunidad correspondiente.
Preguntas frecuentes
¿Puede un museo usar Google Translate?
Como borrador sí; antes de publicar debe revisarlo una persona que conozca el idioma.
¿Qué precisión tiene?
Suele resolver lo rutinario, pero puede equivocarse con seguridad en nombres, ambigüedad y contexto cultural.
¿Basta pedir al visitante que traduzca?
No como única oferta; le transfieres trabajo, datos y riesgo en cada panel.
¿Qué es posedición?
Una persona corrige el borrador automático para hacerlo correcto, natural y adecuado al público.
¿Debe usarse con lenguas indígenas?
No sin dirección y aprobación de la comunidad; no es una tarea lingüística corriente.
Facilita la visita
Journey Pal ayuda a museos, sitios patrimoniales, zoológicos y atracciones a ofrecer audioguías y traducciones mediante códigos QR, sin descargar una aplicación.

