Por qué engaña la nacionalidad
Un museo en ruta de cruceros, junto a una universidad o tierra adentro recibe grupos distintos. El pasaporte tampoco equivale a necesidad lingüística. El personal sabe quién fotografía paneles, depende de un acompañante o se marcha pronto.
El idioma local suele ganar
En museos neozelandeses con Journey Pal, el inglés supone 50–60 % del uso. El audio ayuda a residentes porque se escucha al caminar, mantiene los ojos en el objeto y transmite tono.
Empieza con pocos y mide
Primera lista de tres o cuatro: local más dos o tres con pruebas claras. Después observa qué abren realmente y añade sin cambiar QR ni señales.
- Idioma local primero
- Dos o tres con evidencia
- Publicar y medir
- Añadir desde los datos
El límite son los revisores
Puedes comprar casi cualquier traducción, no siempre una revisión fiable. Publica solo si puedes nombrar persona u organización para comprobarla. Las lenguas indígenas necesitan una decisión basada en relación.
Preguntas frecuentes
¿Cómo eligen idiomas los museos?
Empieza por el local, añade 2–3 según tu recepción y amplía con el uso real.
¿Con cuántos empezar?
Tres o cuatro; después se añaden sin reconstruir ni imprimir señales nuevas.
¿Merece la pena el idioma local?
Sí, suele tener la mayor cuota. El audio ayuda también a quien ya lee el idioma.
¿Publicar sin poder revisar?
No. Si lo haces, la primera persona que descubre el error será un visitante.
¿Cómo sabemos el uso?
Una guía digital registra de forma anónima la selección lingüística específica del lugar.
Facilita la visita
Journey Pal ayuda a museos, sitios patrimoniales, zoológicos y atracciones a ofrecer audioguías y traducciones mediante códigos QR, sin descargar una aplicación.

